lunes, 10 de mayo de 2010

EXPOSICION 8 - INFANCIA Y ENFERMEDAD (Aulas Hospitalarias)



El pasado lunes de 3 de mayo tuvimos la oportunidad de presenciar una exposición que hasta ahora no se había tratado en clase de intervención educativa ante los problemas de desadaptación social, ‘’las Aulas Hospitalarias’’. Este servicio se conforma hoy en día como un recurso fundamental y asistencial para propiciar el bienestar de aquellos menores que por cuestiones de salud y enfermedad no puedan desarrollar una vida normalizada.

El grupo formado por Lucia, Ana, Brígida, Mary, Nuria, Irma y Mónica Núñez, nos han explicado de forma muy dinámica como es el proceso de intervención que se desarrolla desde que el menor es diagnosticado con leucemia hasta que posteriormente pasa a formar parte de un aula hospitalaria. Es importante destacar que la mayoría de la sociedad desconoce este tipo de aulas y sobre todo el papel que desempeñan los educadores sociales y profesionales de la intervención social en este caso. Las compañeras comenzaron su exposición intercalando las marionetas con la exposición teórica, lo cual genero una gran expectación por parte del público asistente que no dejo de atender en todo momento.

DINAMICA DE TITERES.

La historia comienza con un niño llamado Manolito. Este se encuentra enfermo y debido a esta indisposición no puede asistir al colegio como otra mañana mas, sus padres preocupados por esta situación deciden llevar al niño al hospital para que le realicen las pruebas pertinentes y diagnostiquen lo que le pasa. Una vez que el niño ha sido diagnosticado el médico le comunica a sus familiares que el menor tiene leucemia, pero existe posibilidad de curación.

El médico le explica de forma clara a manolito cuales son las causas y consecuencias que le van a pasar con el tratamiento. Posteriormente el menor debido a sus ingresos prolongados en el hospital comienza a hacer uso del aula hospitalaria, en donde la profesora ayuda a manolito con las matemáticas y lengua .

TEORIA.

Según nuestras compañeras el concepto de cáncer lo podemos entender como: crecimiento incontrolado de células, que invaden, destruyen y reemplazan órganos y tejidos. Las estadísticas enseñan que cada año más de 160 mil niños son diagnosticados con cáncer en el mundo. El 80% de los pacientes infantiles viven en países en desarrollo. Según la Unión Internacional Contra el Cáncer (UICC), en los países desarrollados, tres de cada cuatro niños con cáncer sobreviven al menos cinco años después de ser diagnosticados, gracias a los progresos en el diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad. En los países en desarrollo, más de la mitad de los niños diagnosticados con cáncer tiene probabilidades de morir.

En España, después de los accidentes, el cáncer es la segunda causa de mortalidad infantil. Hoy día, tanto la incidencia como la predominancia del cáncer en la edad infantil están en ascenso. En razón de eso, se hace cada vez más necesarios un mejor y precoz diagnostico, y tratamientos efectivos.

Los canceres más frecuentes en edades infantiles.

Según la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer, los cánceres más frecuentes en la infancia son: la leucemia (cáncer de los glóbulos blancos), seguida del Linfoma (cáncer de los ganglios linfáticos), Tumores cerebrales (cáncer que puede situarse en muchas partes del cerebro), y el Osteosarcoma (cáncer de huesos). Los tumores suponen el 80% de todos los casos.

La leucemia es el cáncer que más ocurre en la infancia. Existen varios tipos. Las más frecuentes en niños son las leucemias linfoblásticas agudas, y suelen padecer niños con edades comprendidas entre 2 y 8 años. Después de la leucemia, los tumores del sistema nervioso son el segundo tipo de cáncer más frecuente en la infancia. Pueden ocurrir entre los 5 y los 10 años de vida. Y seguido de los tumores, se encuentran los linfomas, que son cánceres que se desarrollan a partir del sistema linfático. Con menos frecuencia, suele haber cáncer de intestino delgado, en el hígado, bazo, sistema nervioso, y médula ósea. Información obtenida (www.guiainfantil.com)

En cuanto a los aspectos psicosociales podemos destacar dos variantes que pueden afectar durante el trascurso de la enfermedad.

1. Impacto en el niño enfermo. Donde la hospitalización, los trastornos psicológicos, la edad del menor y el diagnostico, pueden generar aspectos psicosociales negativos en el menor, generando en muchas ocasiones culpabilidad.

2. Impacto en familia y amigos. Puede generar tristeza, incredulidad, resentimiento, aunque es muy importante generar un clima adecuado para lograr una intervención más adecuada.

AULAS HOSPITALARIAS. ( Orígenes)

Las primeras escuelas dentro de un hospital surgen allá por los años cincuenta en centros vinculados con la orden hospitalaria de San Juan de Dios, como ocurriera en el Sanatorio Marítimo de Gijón que era llevado por estos hermanos; labor que fue continuada en otro de sus hospitales, en esta ocasión de Madrid, en el Asilo de San Rafael. Unos años más tarde, en torno a 1965, ante la epidemia de poliomelitis que sufría la población infantil española, se plantea la necesidad de ayudar a estos niños no sólo desde el punto de vista médico, sino también desde el escolar y educativo. Esta iniciativa dio lugar a que se abriesen una serie de aulas en diversos hospitales de la geografía española, en concreto en el hospital de Oviedo, en La Fe de Valencia, en Manresa (Barcelona) también bajo los hermanos de San Juan de Dios y en los madrileños: Niño Jesús, Clínico, Gregorio Marañón y Hospital del Rey, unas Aulas dependientes del Insalud, conocido por entonces como el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, que van abriendo camino en este mundo de la atención escolar hospitalaria. Por ejemplo, en 1966, en el Hospital Niño Jesús, de Madrid, se creaban un total de diez unidades de Educación Especial, de las que sólo quedaban cuatro en 1997. Hay que incidir en un hecho primordial y es que en un principio, estas aulas fueron creadas con la idea de atender la demanda que había por parte de la sociedad por atender a niños con determinadas enfermedades, como la poliomelitis, parálisis cerebral, Síndrome Tóxico, etc. Se pretendía, en esos momentos iniciales, más entretener a los niños que llevar con ellos un seguimiento escolar, según el programa de su colegio de origen.

En la actualidad la mayor parte de los centros hospitalarios de España cuentan entre sus dependencias más preciadas con una o varias aulas donde son atendidos los niños y niñas que se ven obligados a pasar un tiempo en el hospital lejos de sus centros escolares de origen. Los años comprendidos en esta atención son los que van de los 3 a los 16 años, aunque en ocasiones puntuales son atendidos niños de otras edades superiores, aquellos que van al Bachillerato.

CARACTERISTICAS DE ESTAS AULAS HOSPITALARIAS.

En estas aulas son atendidos niños que durante un período de tiempo, más o menos largo, padecen diversos trastornos físicos, enfermedades, roturas, operaciones, etc., por lo que deben ser ingresados en un hospital. De esta forma, pueden continuar con el proceso educativo con total normalidad, dentro de la anormalidad que supone para el niño estar fuera de su ambiente familiar, escolar y social.

La importancia del contexto donde se desarrolla el proceso educativo de los niños es fundamental. Las Aulas Hospitalarias poseen unas determinadas características que hacen que la actividad a desarrollar en ellas sea, en cierto modo, diferente: se encuentran ubicadas dentro de un centro hospitalario y dirigidas a niños que sufren diversos tipos de patologías. Es por esta razón por la que el aula debe ser un espacio abierto y flexible, atento únicamente a las necesidades del niño hospitalizado, donde éste pueda acudir libremente, con la posibilidad de que siempre que lo requiera su asistencia médica y sanitaria pueda ausentarse, para más tarde volver de nuevo a reincorporarse a sus tareas escolares. (Web visitada: www.ucm.es)

A continuación se propuso una dinámica llamada: ‘’quien es quien’’, la dinámica consistía en crear un grupo de cuatro voluntarios en los cuales me encontraba yo. Tras salir de clase y ser escoltados en todo momento por una integrante del grupo de exposición, debíamos volver al aula y repartirnos por la clase para de esta forma coger los globos correspondientes de nuestro color. Cada globo representaba unas competencias diferentes que nosotros debíamos de acertarlas. La dinámica fue interesante y divertida, ya que no acertamos ninguno la profesión que nos había tocado.

Posteriormente la clase finalizo con las diferentes competencias que podría ejercer un Educador Social en las aulas hospitalarias. Según nuestras compañeras las funciones y competencias del Educador Social son muy amplias en este campo de la intervención, ya que estas se orientan a favorecer el desarrollo global del paciente, lograr la vuelta normalizada del menor, orientar y asesorar a los familiares etc

Creo que según las competencias mostradas por nuestras compañeras sobre la figura del Educador Social nos abren un nuevo campo de la intervención esta vez con menores oncológicos. Actualmente la figura del Educador Social es inexistente en este campo de la intervención y creo que se debería de comenzar por el conocimiento de esta profesión para que en un futuro próximo la figura del Educador Social sea importante dentro del equipo multidisciplinar de las áreas hospitalarias.

2 comentarios:

  1. Alv muy buen analisis de nustra exposicion¡¡¡¡ jejeje, estas haciendo muy buen trabajo en el blog cocowawa.....sigue asi vesino.

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